Uno de los monumentos más emblemáticos de Brihuega, el Castillo de la Piedra Bermeja, ha sido incluido en la Red Nacional de Patrimonio Histórico. Esta emblemática fortaleza fue construida entre los siglos X y XI por los árabes. Su aislada ubicación en lo alto de una roca rojiza es el origen de su reconocimiento como “Castillo de la Piedra Bermeja”.

Brihuega es desde hace tiempo uno de los destinos turísticos de referencia en Guadalajara y en la región. Una condición que se ve ahora reforzada con la adhesión del Castillo de la Piedra Bermeja en la Red Nacional de Patrimonio Histórico, dentro de los castillos y palacios que recoge.

El esfuerzo que se está realizando en la localidad por rehabilitar y restaurar su rico patrimonio está dando sus frutos. La rehabilitación de la fachada de la fortaleza ha sido una de las últimas actuaciones, que ha seguido a otras como la Sala de Caballerizas o la restauración de la Real Fábrica de Paños de Carlos III.

Sin lugar a dudas, el valor patrimonial de Brihuega justifica que sea uno de los destinos turísticos más atractivos del momento.

El Castillo de la Piedra Bermeja de Brihuega, un emblema de la Villa.

El Castillo fue construido por los árabes en el siglo X.

La Historia del Castillo de la Piedra Bermeja

Tenemos que retroceder en el tiempo hasta el siglo X para encontrar el origen de esta fortaleza levantada por los árabes. Un saliente rocoso y rojizo, aislado al sur del núcleo de la villa, fue el lugar escogido para su construcción.

Un hondo foso, que con el tiempo se fue cubriendo, separaba el castillo de las casas por un lado. Por otro se levantaba una muralla, y por los lados oriental y meridional se abría al valle del Tajuña. Un emplazamiento que actualmente nos regala una panorámica maravillosa.

En el siglo XIII, ya bajo el señorío de los obispos de Toledo, el castillo se reconvirtió en palacio-fortaleza, dándole un uso residencial y religioso. Ampliaron sus estancias y modificaron su distribución, esta vez con la influencia del gótico y el estilo nórdico que gustaba al obispo Ximénez de Rada.

A partir del siglo XVI el castillo fue abandonado, sufriendo duramente las consecuencias de la Guerra de Sucesión de 1710. Entre los años 1832 y 1845 su uso fue el de cementerio municipal.

Ya en los últimos tiempos se ha procedido a una rehabilitación progresiva de diferentes salas del castillo, las caballerizas y ahora también su fachada.

Si queréis conocer más detalles sobre el Castillo, no dudéis en visitar la web municipal de Turismo.

Visitar Brihuega

Sobran los motivos para visitar y disfrutar de Brihuega, su rico patrimonio cultural e histórico. Por eso, os esperamos en el Hostal-Restaurante Villa de Brihuega, el mejor alto en el camino para disfrutar con calma de la visita.

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